Gabriel Marriaga y Carlos Cervantes.
Gabriel Marriaga y Carlos Cervantes.
Foto
Archivo

Share:

Gabriel Marriaga y Carlos Cervantes, padres que sembraron en sus hijos el amor por el Carnaval

En el Día del Padre, las historias de estos carnavaleros demuestran que la fiesta también se hereda.

Las primeras lecciones de vida suelen llegar de la mano de un padre. Son enseñanzas que no siempre se transmiten con palabras, sino con el ejemplo diario y esos pequeños momentos como los que se viven en el Carnaval de Barranquilla terminan convirtiéndose en grandes recuerdos. 

Gabriel Marriaga y Carlos Cervantes.

Y es que detrás de muchas de las expresiones que mantienen viva la fiesta más importante del país hay padres que han dedicado gran parte de su vida a preservar las tradiciones y que hoy encuentran en sus hijos la continuidad de esta historia. 

En este Día del Padre, la historia de Gabriel Marriaga, director y fundador del Cumbión de Oro y Rey Momo 2025; y de Carlos Cervantes, Rey Momo del 2015, con su disfraz del ‘Indio Mohicano’, reflejan cómo la pasión por el Carnaval puede convertirse en un vínculo familiar capaz de unir generaciones alrededor de la cultura y la identidad barranquillera.

De interés:  Lopetegui va por su revancha mundialista al frente de Catar

Gabriel Marriaga: un padre que transmite el amor por el Carnaval  

Para Gabriel Marriaga, el Carnaval de Barranquilla es una herencia cultural, que ha procurado sembrar en sus hijos desde temprana edad porque mientras los barranquilleros solo viven la fiesta en la época, en la familia Marriaga se respira todos los días del año.  

El Carnaval nos enseña amor por nuestras raíces, disciplina, respeto y sentido de pertenencia. Es un compromiso porque es la obligación de nosotros que queremos transmitir”, aseguró Marriaga, quien considera que transmitir estos valores a sus hijos ha sido una de las mayores satisfacciones de su vida como padre. 

Gabriel Marriaga, director del Cumbión de Oro y Rey Momo 2025.

Entre ensayos, desfiles, música y danzas, sus hijos han crecido viendo de cerca el trabajo y la dedicación que requiere mantener viva una de las expresiones folclóricas más representativas de la ciudad. 

Me hace doblemente feliz ver a mi hijo liderando la organización, y he involucrado a más familiares en el Cumbión de Oro. Transmitir el amor por la cultura es un deber, como cualquier padre que quiere que sus hijos sigan su pasión; compartir esto en familia es hermoso y genera lazos fuertes. Ya por la edad uno empieza a pensar que es momento de entregar el relevo y saber que él lo está haciendo bien, con pasión, me llena de satisfacción”, dijo.  

Cumbión de Oro.

Y es que como papá recuerda que, siendo apenas un adolescente, uno de sus hijos –quien está al frente de la cumbiamba- ya destacaba en la música tradicional y llegó a ganar importantes festivales de gaita. 

Desde pequeñito mostró amor por lo nuestro. Si él no hubiera sentido esa pasión, probablemente no estaría hoy al frente de todo esto. Para mí, como padre, es un verdadero trofeo verlo seguir este camino”, señala. 

Gabriel Marriaga director del Cumbión de Oro.

Carlos Cervantes: un papá que salvaguarda la esencia del Carnaval 

Si hubiera que hablar sobre la permanencia del Carnaval de Barranquilla inmediatamente se nombraría a Carlos Cervantes, el reconocido ‘Indio Mohicano’, personaje que durante décadas ha sido símbolo de identidad y resistencia cultural dentro de la fiesta. 

Cervantes entiende que el ejemplo es la herramienta más poderosa para formar a las nuevas generaciones. Por eso sus hijos crecieron observando la dedicación con la que asumía cada época de Carnaval, los preparativos de su personaje y el compromiso permanente con la tradición. 

Carlos Cervantes y su disfraz del 'Indio Mohicano'.

Realmente no es tanto que uno se los inculque. Muchos hijos de compañeros, amigos y familiares pasaban por mi casa y veían cómo les daba instrucciones a mis hijos y a mis nietos. Ellos mismos se fueron enamorando de esto”, dijo.  

Para él, el Carnaval se ha convertido en un espacio donde convergen la familia y la cultura.  

Compartir el disfraz con mi hijo fue especial; al principio no quería, pero luego lo adoptó por sí mismo y hoy lleva más de 30 años participando, igual que mi nieto y yo. Me enorgullece ver cómo continúan el legado, enseñan a otros y mantienen viva la tradición y la historia del disfraz en la comunidad”, explicó. 

Carlos Cervantes y su disfraz del 'Indio Mohicano'.

Más sobre este tema: